Cambios, cambios y más cambios: la transformación del trabajo y el gran potencial del mercado femenino
Autor: José Luis Álvarez Galván, London School of Economics and Political Science y becario del CONACYT
Revista: Año 2010 - Número 35
Fecha de Publicación: 25-05-2010
Tweet
Uno de los temas más recurrentes en la literatura de la sociología del trabajo y de las organizaciones en décadas recientes es el correspondiente a la transformación del trabajo y de los trabajadores en la nueva economía. Para muchos teóricos de las ciencias sociales, desde mediados de la década de los setenta y principios de los ochenta del siglo pasado estamos siendo testigos de un cambio radical en la forma en la que el trabajo es concebido y organizado dentro de las instituciones y, de manera muy importante, acerca del tipo de trabajador que se requiere para este nuevo tipo de organización y modelo industrial. En esta entrega me propongo trazar brevemente la trayectoria hacia el nuevo tipo trabajador, el cual, a su vez, genera un nuevo tipo de consumidor, ambos dando lugar a nuevas oportunidades de mercado.
Una de las ideas más exitosas y desarrolladas es aquella que se ha denominado como el paradigma de la 'especialización flexible'. Como he mencionado en alguna otra ocasión al hablar de esta teoría, entre muchos otros responsables por la identificación de este modelo destacan Michael Piore y Charles Sabel. Uno economista y el otro politólogo, ambos desde el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT) en los Estados Unidos, escribieron a mediados de la década del 1980 lo que ahora es un gran clásico sobre la materia The second industrial divide: opportunities for prosperity.
En este libro, los mencionados autores sostienen que el desarrollo del capitalismo ha estado basado en distintas revoluciones tecnológicas. El nacimiento mismo del capitalismo corresponde a una revolución industrial determinada, la correspondiente a la mecanización de la producción, seguida por su aceleración con la aplicación de la producción en masa. Ahora, en años recientes, el desarrollo vertiginoso de las tecnologías digitales y la intensificación de la competencia global habrían generado una especie de segunda revolución industrial con algunas características radicalmente distintas a la anterior. Este nuevo modelo es mucho más flexible y se ajusta rápidamente a las demandas de un mercado volátil. Buena parte de la evidencia para el 'descubrimiento' de este nuevo modelo de producción provino de la observación de la industria textil en el norte de Italia. Adicionalmente, como también he mencionado anteriormente, no deja de ser sorprendente que una parte importante del éxito de este modelo se debe, de acuerdo con Piore y Sabel, a la coordinación y la cooperación entre las empresas antes que a la competencia desmedida. La idea de la especialización flexible surgió en un momento especial del desarrollo del capitalismo moderno cuando el histórico modelo de sustitución de importaciones comenzó a ser atacado por diversos flancos y a dar signos de cierto agotamiento y, en algunos otros, de una mala administración de parte de las naciones.
En esta nueva especialización flexible es posible observar como el conocimiento y la cooperación reemplazan al trabajo manual y la competencia como los principales determinantes del éxito económico de las naciones. Sin embargo, este panorama no estaría completo sin la discusión de un detalle importante ¿Qué tipo de trabajador requiere esta producción flexible? ¿Es el 'antiguo' tipo de trabajador 'suficiente' para esta nueva clase de organizaciones? Para muchos, un cambio de modelo de producción dentro de las organizaciones requiere también de un nuevo tipo de trabajador, uno más educado, más hábil, más flexible, más cooperativo. No es, me parece, ninguna sorpresa que en muchos de estos aspectos las mujeres puntúen bastante alto y, en la mayoría de los casos, mejor que los hombres. No es ningún secreto (y existe importancia evidencia estadística al respecto) que el desempeño académico de las mujeres, al menos a nivel universitario, es en promedio superior al de su contraparte masculina.
No es tampoco un secreto que las mujeres han sido capaces por mucho tiempo de gestionar recursos y situaciones de lo más diversas dentro del hogar y afuera de éste cuando son empleadas en el mercado externo. En otras palabras, si de flexibilidad se trata para ajustarse a situaciones que involucran un alto grado de volatilidad, basta con preguntarle a una mujer como administra el gasto del hogar, atiende a su familia y, cada vez más frecuentemente, sale adelante con una carrera profesional. Resulta evidente que el papel de las mujeres en el éxito económico de las naciones es de una tremenda importancia a pesar de ser injustamente poco reconocido.
Mi intención aquí es llamar la atención del lector sobre el hecho de que, por primera vez en la historia del capitalismo, las 'características' del trabajador ideal corresponden fuertemente con muchas de las actitudes (algunas de ellas estereotipos sociales) que comúnmente se asocian a las mujeres socialmente. Una buena cantidad de mis colegas y profesoras en la London School of Economics me exigirían matizar mucho más esta opinión y hacer justicia a todo el intenso trabajo y trayectoria de muchas mujeres no sólo ahora sino desde siempre, pero desafortunadamente no hay espacio suficiente en este documento ni es la intención del mismo. En realidad -y como ya lo mencionaba - el punto fundamental de esta entrega es reflexionar un poco más acerca de la gran importancia que están adquiriendo las mujeres en el mundo del trabajo y, además, como consumidoras con un enorme poder adquisitivo en años recientes. Hace apenas unos días, miraba yo un reportaje de la BBC titulado Mujeres y Madres (Women and Mothers) en el cual se exploraba a detalle la experiencia de una serie de mujeres en el Reino Unido.
La muestra del documental incluía de todo: mujeres profesionistas a tiempo completo y a tiempo parcial, madres solteras y todavía una pequeña pero significativa minoría de amas de casa de tiempo completo. Para mí, dos conclusiones resaltaban del documental y de la experiencia de la mujer en la Gran Bretaña. La primera es que no cabe la menor duda de que el mercado laboral actual tiene una presencia femenina que es más fuerte que nunca y que las mujeres representan ahora un poder económico real muy importante. La segunda -en dirección opuesta- es que en términos de de distribución de responsabilidades domésticas y de poder social las mujeres continúan en una posición de franca debilidad. En otras palabras, existe una enorme brecha entre la importancia económica y productiva de las mujeres y su papel social, el cual aún se asocia en gran medida con sus responsabilidades domésticas y familiares.
En ese sentido me pregunto si esa brecha no es una oportunidad de mercado desaprovechada. ¿Acaso no se estarán perdiendo oportunidades de negocio valiosas al no diseñar productos más interesantes y sofisticados para este grupo poderoso de compradoras? Es un grupo que no sólo quiere cosas para el hogar o para sus familias sino también para ellas mismas - y no me refiero exclusivamente a aquellos productos que corresponden al estereotipo social de la mujer (como los clásicos productos de belleza) - sino productos que reflejen el verdadero poder económico que las mujeres están adquiriendo en nuestras sociedades ¿De qué cosas estoy hablando exactamente? Se me ocurre, por ejemplo, que ahora más y más decisiones financieras acerca de temas tan variados como hipotecas, seguros de vida, vacaciones, compra de autos, planes de pensión y demás se están convirtiendo en decisiones en las que las mujeres toman cada vez más el mando o tienen al menos un peso mucho más importante que antes ¿Por qué no explorar mercados y productos para un público femenino más audaz, más poderoso y más visible en nuestra sociedad?
Estoy convencido de que muchas de las lectoras y lectores de Contact Forum tienen ideas magnificas al respecto. Definitivamente se están respirando tiempos de cambio, hay que saber aprovecharlos, esta puede ser una ventaja competitiva para el futuro cercano.
Tweet
Patrocinadores:

Linked In
You Tube