Hacia un Mayor Impacto Social con un Socio Confiable en Filantropía

La necesidad de combatir los niveles de pobreza en los países subdesarrollados y la preocupación por brindar a niños y jóvenes verdaderas posibilidades de realización personal, han llevado a algunas fundaciones orientarse a la búsqueda de mecanismos que permitan desarrollar una conciencia de responsabilidad social e impulsar acciones concretas de ayuda a la comunidad, tal es el caso de Fundación Merced AC.


Se trata de una de organización en México que trabaja con capital propio y que opera a través de otras instituciones, basándose en un esquema de financiamiento de proyectos de organizaciones no lucrativas orientados a temas de infancia (en un 80%), microempresa, nutrición, desarrollo de habilidades y salud, entre otros y que, además, brinda servicios de ââ,¬Å"outsourcingââ,¬Â a aquellas empresas que buscan establecer un programa viable de inversión social, vinculado a sus programas de responsabilidad social, que contribuyan a resolver las necesidades del país.

Desde hace más de cuatro décadas, Fundación Merced se maneja con el legado de la familia Munguía, quien estableció la primera industria de chocolates en América Latina, llamada "La Cubana". Los últimos descendientes de esta familia decidieron destinar sus recursos a la formación de la Fundación y a través de ella apoyar a diversas causas de beneficio social.

Los fondos de la Fundación se han ido incrementando en el tiempo y, actualmente, se calculan en más de 15 millones de dólares, gracias a la excelente administración de una junta directiva que está conformada por 30 personas de todas las edades y profesiones, desde empresarios en activo y jubilados hasta jóvenes voluntarios.

En la actualidad, Fundación Merced se maneja a través del Fondo Munguía que se nutre con los rendimientos del patrimonio que dejó esta familia y que distribuye más de cuatro millones de pesos al año, en más de 25 organizaciones. Si por alguna razón estas organizaciones no cumplen con los requisitos de rendimiento, información y resultados, se lleva a cabo una evaluación y se deja de apoyar.

Sin embargo, las funciones de esta Fundación van mucho más allá de sólo donar a estas instituciones, ya que hoy diseña y maneja programas de inversión social, de desarrollo de habilidades, de fortalecimiento institucional y de reconocimiento a aquellas organizaciones que logren el mayor impacto social con sus beneficiarios

Un Socio Confiable en Filantropía

Para varias empresas nacionales y multinacionales, colegios profesionales e incluso secretarías gubernamentales, como es el caso de JP Morgan, HSBC México, Philip Morris, Zimat Consultores, Citigroup Foundation, Interamerican Foundation, United Way International, Colegio de Contadores, Sistema Nacional DIF, Patrimonio de la Beneficencia Pública, Instituto de Desarrollo Social, entre otras, Fundación Merced se ha convertido en un socio confiable en filantropía. A partir de 1998, se estableció el "Programa de Inversión Social" catalogado como uno de los más innovadores del sector social y filantrópico para brindar diversos servicios de "outsourcing" a aquellas compañías que buscan establecer un programa serio y viable de vinculación con la comunidad en su estrategia de responsabilidad social.

"Hace siete años decidimos convertirnos en un mecanismo para dar salida a los programas sociales y de filantropía vinculados a la responsabilidad social de las empresas privadas, agrupaciones de profesionales, así como los programas de gobierno. "Las empresas nos plantean la causa, el tema y la región para que nosotros diseñemos la estrategia y un programa viable de inversión social a mediano y largo plazos", señala Alejandro Martínez, Director de Desarrollo de Fundación Merced. "Todos los programas que hemos desarrollado son temáticos, estratégicos, tienen un foco de atención, sin dejar de lado la comunicación para que tengan un verdadero impacto social y trascendencia" explica Martínez.

Esta área de la Fundación ha crecido 100% anualmente los últimos cuatro años, lo que Martínez atribuye al enfoque estratégico de la Fundación, sin perder su esencia que es la filantropía: "Para las empresas que asesoramos, nos hemos convertido en un mecanismo muy eficiente en costos, pero también muy efectivo en resultados", asegura Martínez.

En esa búsqueda de dar un cauce a los programas de responsabilidad social, se han diseñado programas muy interesantes, por ejemplo, para el banco HSBC se estableció el programa "Niño con Futuro" que en tan sólo dos años ha beneficiado a más de 50 mil infantes en temas de educación, salud y nutrición, donando más de 35 millones de pesos. Se trata del primer programa nacional con enfoque regional del sistema financiero, el cual se realiza a través de los cajeros automáticos que invitan a donar a los tarjetahabientes, en la actualidad también se puede donar por Internet. Este programa debido a su permanencia, innovación y creatividad fue reconocido como mejor práctica de responsabilidad social por el Centro Mexicano para la Filantropía y la Alianza para la Responsabilidad Social en México, formada por las agrupaciones y cámaras más importantes del país.

"Todos los programas que estamos apoyando representan poco más de tres millones de dólares, lo que antes representaba una mayor parte de recursos propios, hoy representa el 15% de los recursos que dona la Fundación, lo demás ahora proviene de brindar "outsourcing" a las compañías que deciden implementar un programa de responsabilidad social", señala Martínez.

Dentro de esta estrategia de desarrollar e implementar programas de inversión social, en los que se suman las fortalezas y experiencias de ambas partes, las principales responsabilidades de la Fundación son:

    ââ,¬Â¢Ã¯â,¬Â Identificar y seleccionar instituciones que cumplan con su misión y con una eficacia y eficiencia operativa probada.
    ââ,¬Â¢Ã¯â,¬Â Dar seguimiento y acompañamiento al uso de los recursos otorgados para que se apliquen estrictamente a los fines solicitados y se informe oportunamente de su uso.
    ââ,¬Â¢Ã¯â,¬Â Contribuir al fortalecimiento y liderazgo de las organizaciones apoyadas para asegurar su permanencia a través de asistencia técnica.
    ââ,¬Â¢Ã¯â,¬Â Evaluar a través de indicadores objetivos y cualitativos a las organizaciones, con el fin de conocer su impacto social y trascendencia.

Premio "Razón de Ser"

Con la finalidad de reconocer a las instituciones no lucrativas que de manera comprometida y profesional brindan a sus beneficiarios servicios integrales de gran impacto social, Fundación Merced estableció desde el año 2000 el Premio "Razón de Ser", el cual consiste en un estímulo económico y una escultura de cristal diseñada por el Arq. Pedro Ramírez Vázquez. "Razón de Ser" es un galardón que se otorga a la constancia y sostenibilidad de los programas de las organizaciones.

Para garantizar la transparencia en la elección de las propuestas, el responsable de la evaluación es el Comité de Reconocimientos del Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), integrado por miembros con amplia experiencia en el sector filantrópico y con total independencia de criterio. "Este premio se crea para reconocer no la grandeza de una organización, no el número de recursos generados o de activos, sino más bien la institucionalización, la profesionalización y los avances de la misma y representa una garantía para dar mayor credibilidad", apunta Martínez.

Generando Impacto Social

Otro programa de gran impacto es el de Franquicias Sociales, relacionado directamente con la trascendencia de la Fundación, ya que busca que se replique su trabajo en otras regiones de México. Asimismo, el Programa Fortaleza, para satisfacer la creciente necesidad de institucionalización de las organizaciones de la sociedad civil en el país y ayudarlas a incrementar la eficiencia de su operación para poder así mejorar sus procesos internos.

En 2004, "Fortaleza" brindó asesoría a 26 instituciones y en 2005 incluirá a 16 más. Además, para aprovechar las experiencias de todos los asesorados, Fundación Merced ha organizado reuniones de intercambio y actualización, en las que participan la mayoría de las organizaciones beneficiadas.

Finalmente, de lo que tratan todos estos programas es crear un impacto social, lo cual Martínez sintetiza de manera muy sensata: "Yo creo que el reto de la responsabilidad social en México es que no se convierta en una moda, sino realmente en un compromiso para destinar los recursos a las comunidades donde sean necesarios o en aquellos programas viables con un impacto social, es decir, donde se transformen vidas y comunidades".