Oh, la libertad digital

Noviembre 20, 2005. Oh, la libertad. Hay quienes la pierden cuando se enamoran. Hay quienes la pierden cuando se va la luz... Como a veces sucede en Corea del Norte.

Un reportaje transmitido por CNN narra cómo las autoridades de aquel país, quizá el más cerrado y represivo del mundo, cortan de cuando en cuando la electricidad de barrios enteros para después registrar los hogares y buscar cintas o DVDs prohibidos, atrapados en los equipos de video cuando se va la corriente.

El porqué es obvio: los ââ,¬Ëoetsunamis de información digitalizadaââ,¬â,,¢ derriban barreras de todo tipo, y los regímenes totalitarios desde luego temen a ese torrente incontrolable de bytes. /p>

Por ello, aunque del otro lado de la frontera Corea del Sur tiene una de las mayores penetraciones de banda ancha del planeta (19.1 cuentas por cada 100 habitantes, de acuerdo con el Communications Outlook 2003 publicado por la OCDE), es completamente explicable que no haya ni asomo de Internet en Corea del Norte. En franca lucha contra la tecnología que está abriendo grietas en el aislamiento del país, incluso después de la introducción de la telefonía celular en noviembre de 2002 a este país ermitaño, los teléfonos móviles fueron prohibidos en 2004 con el fin de controlar el flujo de información. Quien es sorprendido haciendo llamadas es enviado a los campos de concentración. Muerte por teléfono celular.

Aún así, fotografías tomadas con pequeñas cámaras digitales y teléfonos celulares subversivos han permitido que alguna información se filtre al exterior. Por ejemplo, en marzo de este año el video de unas ejecuciones públicas pudo ser sacado del país y dado a conocer por la televisión japonesa... y de ahí a todo el mundo vía Internet. Se dice que los condenados murieron de tres tiros cada uno por haber tratado de ayudar a la gente a escapar de aquella nación que llama a su líder, entre otros muchos títulos, ââ,¬Å"La Deidad Protectora del Planetaââ,¬Â o ââ,¬Å"Sol del Siglo XXIââ,¬Â.

Pero Corea del Norte no tiene nada de luminoso, si la vemos retratada nada favorecedoramente en imágenes satelitales. Me veo obligada a coincidir (sólo en esto) con el Ministro de la Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, cuando dijo: ââ,¬Å"Si se ve una fotografía de la península coreana por la noche, Corea del Sur está llena de las luces, energía y vitalidad de una economía floreciente; Corea del Norte está oscuraââ,¬Â. La filosofía de autosuficiencia (juche) seguida por aquel país no parece ser la mejor fórmula para la prosperidad en este mundo globalizado.

En otras partes del planeta, las redes por las cuales deambulan las comunicaciones humanas se conectan voluntaria y a veces libremente. Un buen índice del grado de la holgura con la que circulan por la red los cibernautas de distintas nacionalidades es el que mide The OpenNet Initiative (www.opennetinitiative.net), un proyecto de las universidades de Harvard, Toronto y Cambridge. Ã?âEUR°ste explora la relación entre la censura, la tecnología y la disidencia al medir los filtros, bloqueos y monitoreo que imponen diversos países a Internet. Son muy interesantes los reportes de países como Irán, Túnez, Siria, Egipto y, desde luego, China, país que ese país cuenta con uno de los sistemas de filtrado más sofisticados y de mayor alcance del mundo para controlar y limitar los ires y venires de sus cerca de 92 millones de cibernautas por la red mundial.

Mi amiga Veronique y yo, interesadas por la vida digital, seguimos de cerca la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información organizada por las Naciones Unidas en Túnez la semana pasada, y decidimos apreciar y celebrar debidamente nuestra libertad de la información.

Cada vez que tecleemos alguna palabra en nuestro buscador de Internet pensaremos en el gran privilegio que gozamos al visitar la página Web que deseamos o el poder hablar libremente por celular sin correr el riesgo de morir por ello... Aunque, como lamenta mi amiga Veronique, hay quien desperdicia esta facultad en navegar páginas porno, o pedir por celular chismes de farándula u horóscopos.