Convergencia en el entorno competitivo

¿Es la convergencia una causa o el efecto de una mayor concentración de la competencia en Telecomunicaciones? Las recientes fusiones y adquisiciones en el mercado (Avantel-Axtel, Unefon-Iusacell), aunadas al creciente interés de otros operadores por integrarse con otras empresas, evidencian una importante transformación del entorno competitivo.


Para los operadores, las fusiones y compras representan una oportunidad de posicionarse rápidamente en nuevos segmentos de mercado, situación que mejora drásticamente su cobertura y, por tanto, su posicionamiento frente a la competencia.

Detrás de esta concentración encontramos el tema de la convergencia, ya que los ISPs (Internet Service Providers) y operadores en el mercado de las telecomunicaciones, al firmar el acuerdo de convergencia, se percataron de la necesidad de ofrecer servicios de manera integrada (triple play, cuádruple play), ampliando su oferta. Algunos de ellos, decidieron que el camino más corto para poder ofrecer una gama más amplia de servicios, era la adquisición de otras empresas especializadas en estos mercados. Los resultados fueron favorables para ambas partes: para un operador representaba la supervivencia, y para el otro su consolidación en el mercado.

Las consecuencias de una mayor concentración de la competencia, en unión con una mayor generalización en el uso de la tecnología existente (Banda Ancha, Telefonía Móvil) y con el lanzamiento de mejoras tecnológicas (mayor capacidad de las conexiones de Internet, transmisión de datos vía dispositivos móviles, etc.), han sido, para el usuario final, una caída generalizada de los precios, tanto de telefonía, como de accesos de Internet.

Los paquetes de servicios de telefonía con acceso a Internet y televisión restringida (triple play) han registrado una respuesta favorable en el primer trimestre del 2007, con el constante interés por parte de todos lo operadores de ofrecer este tipo de servicios, y una cobertura cada vez mayor. Existe incluso la posibilidad de que instituciones públicas incursionen en este mercado, por ejemplo la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como ââ,¬Å"carrier de carriersââ,¬Â, cuya cobertura alcanza alrededor del 97% de los hogares mexicanos.

Sin embargo, cabe considerar que, si bien el triple play ha tenido una respuesta favorable, los operadores no perciben este negocio con mucho crecimiento para los próximos años, debido esencialmente al precio de los paquetes, (que en promedio oscila entre $500 y $700 pesos mensuales). El principal freno es sin duda el nivel de ingreso mexicano.

De los poco más de 25 millones de hogares mexicanos, cerca del 55% percibe 4 salarios mínimos o más (ver gráfico). Si suponemos que este grupo gaste en términos generales por lo menos entre el 5% y el 10% de su ingreso en servicios de telecomunicaciones ($200 pesos), el número máximo de suscriptores de triple play que podría alcanzarse sería de aproximadamente 7 millones, ya que solamente aquellos hogares con un ingreso mayor a los siete salarios mínimos podrían hacer un desembolso de $500 pesos o más, al mes, en este tipo de servicios.

Es importante tener presente las necesidades de los usuarios, ya que sin duda no todos estarían dispuestos a hacer este gasto, y más bien en su mayoría adquieren paquetes de double play, (voz e Internet), debido también a problemas técnicos que en ocasiones se tienen con la TV restringida: (fallas en la señal, desconexiones constantes, etc.), todo lo cual incide directamente en la satisfacción del cliente e inhibe el consumo de paquetes de triple play.

Por otro lado, en el sector empresarial el interés de los usuarios se centra en servicios a la medida, que diversos operadores puedan ofrecer a las empresas, pues en términos generales los tipos de paquetes ofrecidos a este sector son muy específicos y de acuerdo con sus demandas. Todo ello requeriría la integración, en un solo paquete, de servicios de datos, seguridad, telefonía fija y móvil. Y si bien a la fecha ningún operador ofrece integrados todos estos servicios, no sorprendería que en el largo plazo alguno fuera capaz de hacerlo.

En conclusión, la convergencia ha sido un motor fundamental en la concentración de la competencia en el sector telecomunicaciones, por lo que el mapa competitivo seguirá transformándose de manera permanente, hasta llegar a consolidarse como un oligopolio con alrededor de diez operadores en el mercado.